Richard Stallman denuncia las "funcionalidades malévolas" de Microsoft
No lleva pantalones chinos con la camisa por fuera, ni cede millones de dólares (porque no los tiene) contra la malaria, ni empezó su empresa (tampoco la tiene) en un garaje, ni se dedica a comprar las guitarras usadas de Jimi Hendrix. No es un héroe moderno de Silicon Valley como Bill Gates o Steve Jobs, sino todo lo contrario.
Richard Stallman, el gurú del software libre y del copyleft, ha expandido su mensaje en Barcelona. Descalzo, con su barba de profeta o de fan de los Greateful Dead, predicó contra las empresas que bloquean sus programas, impiden compartirlos y les instalan “funcionalidades malévolas”. Por ejemplo, una que empieza por Micro y acaba por Soft.
Mientras Gates dejaba la Universidad en los 70, Stallman se convirtió en el hacker del Massachussets Institute of Technology. Sus otros compañeros libertarios acabaron montando una empresa de software privativo y Stallman, ya sólo, dedicó su vida a desarrollar el GNU, un sistema operativo libre y libertario que todo el mundo con conocimientos suficientes pudiese mejorar.
El gurú acabó su charla de más de dos horas en la UPC como esperan sus acólitos: se colocó una chilaba de santón y un disco duro tipo aureola en la cabeza y así, con su disfraz de “San iGNUcius”, animó a los estudiantes a extender sus ideas. Que cuenten a sus amigos, que cada vez que buscas una palabra en Windows XP, el programa le envía el recado a Microsoft y que el Media Placer controla cada movimiento de su usuario. “Tu programa te vigila”, dice Stallman. Y además es caro y te llaman pirata si lo compartes con tus amigos.
En el turno de preguntas, Stallman se reveló como uno de esas bandas que triunfan en los bises con un encadenado de hits. Dijo que no salvaría a Bush si lo viese ahogándose y supiese nadar y soltó un sonoro: ¡Abajo la SGAE! La creación, como el genio, también debe fluir libre, según el apostolado Stallman.
fuente: adn