El detector germano-británico de ondas gravitatorias GEO600 ha comenzado a hacer mediciones de manera continua, en el marco de un ambicioso proyecto de investigación. Los investigadores se muestran optimistas y creen que serán capaces de observar un fenómeno nunca antes visto: las Ondas Gravitatorias. Éstas constituyen una de las grandes predicciones no sometidas aún a prueba, de la Teoría de la Relatividad de Einstein.
Las ondas gravitatorias pueden ser usadas para hacer "astronomía oscura", estudiando aquellos aspectos del universo para los que la astronomía ordinaria que usa la luz (y el resto del espectro electromagnético) puede sólo proveer información limitada.
"Si se manifiesta una supernova en nuestra vecindad durante el próximo par de meses, nuestras posibilidades de detectar y medir las ondas gravitatorias resultantes son buenas", señala el profesor Karsten Danzmann, jefe del Centro Internacional para la Física Gravitatoria, que es gestionado conjuntamente por la Sociedad Max Planck y por la Universidad de Hannover. "Se ha dado el primer paso hacia la astronomía de ondas gravitatorias, lo que nos permitirá al fin observar el 96 por ciento de nuestro universo que había estado escondido a nuestro escrutinio hasta ahora". Los datos se obtienen de manera conjunta con los dos observatorios estadounidenses LIGO.