Algunos físicos no se sienten cómodos con la idea de que todos los sucesos cuánticos individuales sean aleatorios de manera innata. Esta es la razón por la cual muchos han propuesto teorías más completas, que sugieran que los eventos están (al menos parcialmente) gobernados por “variables ocultas” extras.
Ahora físicos austriacos afirman haber realizado un experimento que descarta a una clase amplia de teorías sobre variables ocultas que se centran en el realismo; lo cual da lugar a la consecuencia nada sencilla de que la realidad no existe cuando no la estamos observando (Nature 446 871).
Todas las teorías basadas en variables-ocultas han sido descartadas en base a la suposición colectiva del realismo, lo cual significa que la realidad no existe cuando no la estamos observando; y a la localidad, lo cual significa que dos sucesos separados no pueden influirse instantáneamente. Pero una violación de la desigualdad de Bell no nos dice específicamente cual de las suposiciones – realismo, localidad o ambas - es discordante con la mecánica cuántica.
Markus Aspelmeyer, Anton Zeilinger y sus colegas de la Universidad de Viena, han demostrado ahora sin embargo que el realismo es un problema mayor que el de la localidad en el mundo cuántico. Para demostrarlo han ideado un experimento que viola una desigualdad diferente propuesta por el físico Anthony Leggett en el año 2003 y que se basa solo en el realismo, lo cual relaja la dependencia en la localidad. Para hacer esto, en lugar de tomar medidas a lo largo de solo un plano de polarización, el equipo austriaco tomó medidas en planos adicionales perpendiculares, para de este modo comprobar la polarización elíptica.
Descubrieron que, al igual que en las realizaciones del experimento ideado por Bell, la desigualdad de Leggett también se viola – enfatizando la afirmación de la mecánica cuántica que sostiene que la realidad no existe cuando no la observamos. “Nuestro estudio demuestra que solo con renunciar al concepto de localidad no sería suficiente para obtener una descripción más completa de la mecánica cuántica”, comentó Aspelmeyer a Physics Web. “También se debería renunciar a unos cuantos rasgos intuitivos del realismo”.
Del artículo La física cuántica le dice adiós a la realidad (otra vez) publicado en exactas.org