Un importante avance en la terminación del observatorio "Pierre Auger" en Mendoza se registró ayer con la inauguración del último de los cuatro edificios del complejo astronómico, el más grande del mundo para la detección y estudio de los rayos cósmicos. Otro, de menor envergadura, se encuentra operando en el Estado de Utah, en los Estados Unidos.
El edificio habilitado en el paraje Loma Amarilla, departamento San Rafael, a 1.455 metros sobre el nivel del mar, fue construido en forma de abanico y en dos pisos. Los expertos señalan que con ese diseño se detectan mejor y tempranamente el ingreso de rayos cósmicos a la atmósfera.
Al acto asistieron el gobernador mendocino Julio Cobos y más de un centenar de científicos de varios países, que deliberan sobre los adelantos del proyecto.
Hasta ahora no se sabe de dónde provienen estos rayos ni cómo se aceleran. Pero el observatorio, cuyo principal emplazamiento está en el departamento Malargüe, sobre un área de 3 mil kilómetros cuadrados, ya logró algunos avances científicos.
"Ya realizamos las primeras detecciones de rayos ultra energéticos, pero continuamos avanzando muy cuidadosamente", sostuvo Alberto Etchegoyen, director del observatorio del Hemisferio Sur.
Se estima que los sistemas electrónicos y de telecomunicaciones que se desarrollaron especialmente podrían tener aplicaciones que no se han pensado todavía, según comentó Alan Watson, profesor de la Universidad de Leeb, del Reino Unido.
Cuando esté concluido, el "Pierre Auger" habrá costado algo más de 50 millones de dólares. Gran parte de esa inversión, de la que participan 16 países, ya se encuentra realizada.
En cada uno de los edificios funcionan cuatro telescopios de fluorescencia de alta densidad. Restan colocar otros 400 tanques de agua (hay construidos más de mil) que se necesitan para calibrar mejor la recepción los rayos cósmicos.
Los tanques pueden contener hasta 12 toneladas de agua pura, funcionan con energía solar y están a 1,5 kilómetro de distancia uno del otro. Estarían listos dentro de dos años.
fuente: clarin.com